jueves, 8 de abril de 2010

Haití desplazó a México en el Salón del Libro de Quebec

Yanet Aguilar Sosa Enviada El Universal Jueves 08 de abril de 2010 mailto:yanet.aguilar@eluniversal.com.mx
QUEBEC.— Contrario a lo que se esperaba, México no fue el centro del arranque del Salón Internacional del Libro de Quebec que fue inaugurado el día de ayer.
A pesar de la inversión superior a los dos millones de pesos para traer una delegación de 13 autores, cinco editores y un grupo de música popular, México fue desplazado por el sentimiento humanitario en apoyo a Haiti, debido al sismo que lo azotó.
Aunque no estaba previsto un discurso de Laura Emilia Pacheco en la inauguración, se mostró contrariada porque México, invitado de honor al Salón del Libro, no fue el encargado de hacer el corte de listón a este evento al que sobre todo acuden niños de todas las edades que van en busca de su libro favorito.
Adiós frío al calor de las palabras
Aun antes de la inauguración oficial, cientos de pequeños comenzaron a recorrer el recinto ferial y, sobre todo, a comprar diversos títulos.
Se sabe que una tercera parte de los mil visitantes son menores que destinan buena parte de sus ahorros a la compra de libros.
Cada tanto, de los camiones de transporte escolar color amarillo estacionados a la entrada del Centro de Congresos bajan decenas de niños que inician su recorrido por el recinto. Paran en cada stand, observan los títulos y miran cuál es el autor en turno que firma libros. Sólo alguno de ellos se detiene en el stand de México, que mide unos 30 metros cuadrados y exhibe los libros de los 13 autores invitados, entre ellos Fabio Morábito, Álvaro Uribe, Aline Petterson y Eduardo Antonio Parra.
Mientras, afuera, en contenedores, se recaban libros donados para los pequeños haitianos y se exhiben las ilustraciones de cinco artistas mexicanos, adentro del recinto no se siente el frío quebequense, pero sí el calor de las palabras.
Una larga fila de niños espera que un ratón llamado Gerónimo Stilson, protagonista de una serie de aventuras que publica la editorial Destino, les firme su ejemplar.
Laura Emilia Pacheco se afana en que las pantallas de plasma -donde se proyectarán los datos de cientos de libros que no pudieron traer a Quebec- no tengan mancha alguna. Todo esto ocurre antes del arranque del Salón del Libro que también cuenta con la participación de cinco editores mexicanos que, junto a los 13 autores, dialogarán con sus colegas quebequenses sobre algunos temas como “¿En su vida, qué hizo de usted un escritor?” y “¿El Libro digital: cómo vamos?”.
La fiesta mexicana
Sin contar con el pabellón de grandes dimensiones que buscó mostrar un mosaico de la cultura mexicana en París en 2009, nuestro país ha comenzado a exhibir la riqueza de su poesía, de su narrativa, de su ensayo, de su ilustración y de su música -a cargo del grupo Kumaltik– a través de sus autores y editores, como Rafael Pérez Gay y Guillermo Quijas.
La fiesta de los libros en esta ciudad fue abierta, ahora editores y escritores promoverán su literatura y buscarán afanosamente ser fichados por un editor quebequense para ver traducida su obra.
Ése será un acto que beneficiará también a los lectores mexicanos, quienes podrían leer en español la creación literaria de Quebec.
COMENTARIO
Me parece muy bien que México quiera impulsar su literatura y que la quiera mostrar al mundo porque eso traería una mejor imagen de lo que es México y que su literatura también es universal. Durante el evento de "Salón de Libro de Quebec" no se me hizo justo que no tomaran en cuenta a México como debió haber sido al ser invitado de honor, todavía de que hubieran avisado con tiempo lo que se iba a hacer pero no, a los representantes de México en el evento ésto les tomó por sorpresa. En fin, esperemos que algo así no ocurra nuevamente y que México siga apoyando a los escritores mexicanos para dar a conocer sus escritos en todo el mundo.

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